EXPOSICIÓN PEDRO PALOMINOS
Director de Smart City Lab de la Universidad de Santiago de Chile Consejero del CPI
Esta presentación se formula desde el paradigma de las ciudades inteligentes. El autor expuso una experiencia personal, señalando que "quiero anticiparles, eso sí, que mi mamá se ha quebrado dos veces la cadera, en la calle. Dos veces ha sido operada, por irregularidades en las aceras, los hoyos y otras cosas. Me imagino que todos tienen familiares de cierta edad y el tema les preocupa. Se trata de cómo las ciudades acogen a las personas de mayor edad."
Hay varias aristas que considerar en el gran tema del envejecimiento. El asunto financiero y las pensiones dignas y suficientes para cada vez más personas que van a vivir 70, 80 y 90 años; el tema salud, más personas mayores son más atenciones y más recursos necesarios; el tema de seguir estudiando y una vejez activa, incluso con trabajo. Y en particular lo que toca abordar del tema de hoy día: la infraestructura.
En un estudio de la Universidad Católica que consultó sobre el estándar del acceso al transporte, veredas, semáforos, espacios de esparcimiento, iluminación, entre otros ítems, la calificación, de 1 a 7, llegó a 4. Una nota apenas regular o mediocre, y habla de que no estamos satisfaciendo esas necesidades de las personas y que la brecha a llenar es amplia.
Entonces, cuando se dice hacia dónde vamos, la pregunta es: ¿cómo nos proyectamos? Y aquí hablamos de las ciudades amigables -espacios exteriores, transporte, vivienda, participación social, comunicaciones, respeto e inclusión, entre otros aspectos- para tener un buen vivir. Después se consolidó el concepto de ciudad inteligente y sus varias dimensiones ?inteligentes?, que van desde la gobernanza y la movilidad, hasta la economía, el bienestar, la solidaridad y los entornos; todos los elementos contenidos en las ciudades amigables también están en un modelo de ciudad inteligente.
Veamos el tema de la movilidad: ¿qué es lo que nos interesa del transporte público? Ojalá que los autobuses sean de pisos bajos. O que tengan rampa y asientos reservados para mayores. En Chile se ha avanzado, pero aún no es suficiente.
Y aparece la tecnología inteligente, las aplicaciones para saber trayectos, horarios y ese tipo de información relevante para el traslado eficiente y seguro por la ciudad. Estamos llenos de aplicaciones en este momento. La idea es ir pensando que las aplicaciones para las personas mayores -con habilidades y destrezas más limitadas en el campo digital- son distintas a las que usan normalmente la gente más joven. Y también la infraestructura peatonal: semáforos inteligentes en el sentido de que, si alguien de cierta edad está cruzando una calle y se demora, el semáforo se retarda, o que tengan sonidos porque la gente también pierde capacidad auditiva. Esas cosas que son básicas.
Cuando hablamos de bienestar "inteligente" tenemos que pensar en qué tan accesibles son los servicios médicos, los supermercados, las farmacias, y otros. Al observar los datos, el 27% de las personas mayores que viven en zonas vulnerables del Gran Santiago cuenta con estación de metro a 15 minutos de distancia caminando. Y el 62% cuenta al menos con un centro de atención primaria. Pero si se analizan otras realidades que no son desplazamientos, ni salud, vemos que están bastante alejados de espacios culturales, por ejemplo, o de parques, o plazas.
Fuente: Presentación Pedro Palominos, en base a datos Corporación Ciudades (2024). Lámina 9.
Está el concepto de la ciudad a 15 minutos, bastante de moda desde 2015: que busca que todos los servicios estuvieran máximo a quince minutos. Hay que trabajar mucho para lograrlo, hay una diferencia significativa entre municipios. Y tenemos el tema del bienestar inteligente: después de la pandemia el tema de la telemedicina se ha ido instalando cada vez con más fuerza. Uno espera que ENVEJECIMIENTO POBLACIONAL: Un desafío mayor para la infraestructura
efectivamente varias consultas puedan ser realizadas por un centro de salud cercano desde el hogar, también el monitoreo y sensorización de las personas, sobre todo cuando son adultos mayores. La tecnología existe y podemos hablar de las aplicaciones que informan del estado del aire en relación a problemas de salud de las personas, por ejemplo, contaminación y asma, o el tipo de árboles en una ruta y las alergias.
El 68,5% de los mayores de 65 años en Chile no usa internet. Uno de los motivos es que no tienen acceso. Hay ciudades y pueblos que no tienen accesibilidad. Se ha realizado un gran esfuerzo con torres y cables, pero no es suficiente. Todavía hay que hacer inversiones porque ahora está marginada no solamente a la gente de más edad sino también la gente que tiene que trabajar, estudiar o realizar otras tantas actividades.
Fuente: Presentación Pedro Palominos. Lámina 11.
Hay que recordar que la ley integral de las personas mayores, que incluye estos aspectos, está siendo tramitada en el Congreso Nacional. Y sobre la infraestructura necesaria contiene un párrafo muy pequeñito, además de un papel del Estado acotado a que existan recursos disponibles (Proyecto disponible en:
https://www.camara.cl/legislacion/ProyectosDeLey/tramitacion.aspx?prmID=14381&prmBOLETIN=13822-v ).