Portada: Infraestructura para la Logística Sustentable 2050
DESTACADO | CPI Propone - Resumen Ejecutivo

Infraestructura para el desarrollo que queremos 2026-2030

Elaborado por el Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI), este documento constituye una hoja de ruta estratégica para orientar la inversión y la gestión de infraestructura en Chile. Presenta propuestas organizadas en siete ejes estratégicos, sin centrarse en proyectos específicos, sino en influir en las decisiones de política pública para promover una infraestructura que conecte territorios, genere oportunidades y eleve la calidad de vida de la población.

Envejecimiento poblacional: Un desafío mayor para la infraestructura

AUTOR: Consejo del CPI
Mayo de 2025
 


EXPOSITORES:

Paula Forttes, directora del Área de Envejecimiento y Cuidados de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso);
Pedro Palominos, director de Smart City Lab de la Universidad de Santiago de Chile, y consejero del CPI;
Octavio Vergara, director ejecutivo de Sello Mayor;

MODERADORA:

Montserrat Delpino, académica de la Universidad Técnica Federico Santa María, y consejera del CPI

Resumen Ejecutivo

 

Las poblaciones han ido envejeciendo en todos los países del mundo, es un fenómeno sostenido que plantea desafíos cada vez más urgentes a los gobiernos y la política pública para lograr un mejor vivir para las personas mayores. En Chile, el envejecimiento ha sido particularmente acelerado. En 1990 la población mayor de 65 años era un 6,6% del total, porcentaje que pasó a 14% el 2024 y que llegará a más de 30% en 2050. En la Región Metropolitana en 1992 la población de mayores de 65 años equivalía al 23% de la población de menores de 14 años y esa proporción creció a 31% el 2002 y a 76% el 2017. Más aun, en muchas comunas de la Región, de distintos niveles socioeconómicos, los adultos mayores de 65 años son una cantidad mayor que los menores de 14 años.

Los avances en políticas e iniciativas para conseguir entornos más amigables para los mayores, sin embargo, no han estado a la altura. Especialmente en materias de transporte, vivienda y diseño e infraestructura de ciudad, las personas mayores no disponen de las condiciones necesarias para su mejor desenvolvimiento y calidad de vida. Tales insuficiencias se evidencian, entre otros casos, en la cantidad de asientos en buses y Metro (sin asientos reservados, muchas veces), en la accesibilidad al interior de las viviendas, en el estado de las veredas, en la distancia a todo tipo de servicios -de salud, en especial- y a parques y plazas que, además, no siempre están diseñados pensando en las personas mayores y, por cierto, en el acceso y uso de internet. Son factores simultáneos y acumulativos donde la voluntad política e institucional desde el Estado parece haber permanecido mayormente ausente.

El componente territorial local, con su positiva derivada descentralizadora y de demandas por una real proactividad de los municipios, y la participación de los adultos mayores -con su agregado de factor de innovación en las nuevas iniciativas- son insumos que debieran potenciarse para avanzar en soluciones integrales. La tecnología y las nuevas aplicaciones, a partir del concepto de ?ciudad inteligente?, representan herramientas colaborativas disponibles para facilitar la vida de los adultos mayores y por ello hay que seguir invirtiendo en su infraestructura de soporte.

Se requiere de una política-país de infraestructura social para la vejez y crear el entorno apropiado para una vida activa e integrada de los adultos mayores la que, además de su valor en sí, tiene un impacto positivo en la economía y desarrollo del país.

Se trata también de visibilizar este tema clave, en tanto requisito fundamental para lograr avances, como lo ilustra este conversatorio del CPI y Flacso, que fue destacado por expositores e invitados.

PRESENTACIÓN MONTSERRAT DELPINO

Académica de la Universidad Técnica Federico Santa María

Consejera del CPI

 

Desde su origen la planificación urbana ha diseñado la infraestructura de uso público para un habitante estándar idealizado: hombre caucásico, un metro ochenta de estatura, profesional, con ingresos estables y vehículo propio. Y en función de ese sujeto es que se han planificado calles, equipamientos, sistemas de transporte y espacio público. La gran noticia es que ese usuario no existe, y en Chile aún menos: un análisis de promedio simple indicaría que el habitante sería una mujer de un metro cincuenta y seis, de estrato socioeconómico D, es decir, medio-bajo, de origen mestizo, con educación media y con 1.16 hijos.

El antecedente anterior es un motivo más que suficiente para provocar este conversatorio. Pero, además, la ciudad misma tampoco fue pensada para las características de los habitantes y la evolución de la vida citadina. Enfrentaremos problemas todavía mayores, a menos que decidamos actuar hoy; tenemos diez o veinte años, tal vez, para adecuar nuestras infraestructuras al país que seremos.

Los desafíos son múltiples y al menos abarcan cuatro ámbitos críticos, los que fueron abordados en el Diálogo del CPI y se recogen en este Cuaderno:

  • El entorno construido: diseño inclusivo que considere accesibilidad universal, movilidad acotada, seguridad y confort térmico;
  • La calidad de vida en la vejez: factor clave, vinculado fuertemente a la dinámica de la vida social y el aporte a la comunidad;
  • La "economía plateada" y su aporte al desarrollo del país: adaptación de productos, servicios y entornos laborales a una población envejecida, pero activa y contribuyente;
  • La infraestructura digital: enfrentar el analfabetismo digital que excluye a las personas de edad avanzada del acceso a servicios, información o participación.

EXPOSICIÓN PAULA FORTTES

Directora del Área de Envejecimiento y Cuidados
Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso)

 

En primer lugar, resulta esencial hablar de envejecer con dignidad y de infraestructuras para sostener la vida. Veamos algunos casos: Gloria, 76 años, vive en La Pintana. Su casa tiene dos pisos, pero ya no puede subir la escalera. El consultorio está a veinte cuadras. La plaza más cercana no tiene bancos ni sombra. Le encantaría participar en actividades, pero no hay transporte ni información clara; de hecho, recientemente ha comenzado a participar en un centro comunitario, aunque para llegar necesita una micro y poder estar en ella más de veinte minutos. Y cuando se va caminando, tiene el riesgo de caerse por veredas muy irregulares.

Don Elías tiene 81 años. Vive en Río Ibáñez, Aysén. Camina un kilómetro al día para buscar agua. Cuando cae nieve queda incomunicado y desde que murió su esposa pasa días sin hablar con nadie. Dice que su mayor problema es la soledad, sobre todo la soledad emocional. Aun así, siente que su vida tiene propósito, si tuviera conectividad podría resolver la desvinculación social que lo aqueja. Y Maruja tiene 73 años, vive hace 50 años en un condominio colaborativo en Ñuñoa que surgió en forma espontánea.

¿Por qué se plantea esto? Porque aquí hay tres tipos de vejeces que son una muestra de lo heterogéneo que es envejecer; esta condición del envejecimiento, además, es un asunto territorial.

Recientemente hemos conocido resultados del Censo que nos confirman lo que ya veníamos hablando hace treinta años, cuando la Cepal y otros centros llamaban a prever el envejecimiento, es decir, a actuar cuando aún teníamos bono demográfico.

Hoy día ya no disponemos de bono demográfico. Chile tiene, según el Censo de 2024, un 14% de población mayor de 65 años. ¿Por qué esta cifra es indicativa y relevante? Porque en 1990 teníamos un 6,6%. Estamos viviendo el proceso normal de envejecimiento que han vivido todas las sociedades en el mundo, pero a una velocidad distinta. El proceso de envejecimiento chileno es mucho más acelerado y eso plantea tensiones que requieren de decisiones y de gestión para abordarlas. El índice de envejecimiento (mayores de 65 años/menores de 14 años) en la Región Metropolitana creció de 22,3% en 1992 a 31% el 2002 y a 76% el 2017. En muchas comunas -por ejemplo, Ñuñoa, Macul, Pedro Aguirre Cerda, La Reina o San Ramón- el índice sobrepasa el 100%; es decir, hay más personas mayores de 65 años que menores de 14 años. Un 11,6% de los hogares, además, está conformado solo por personas mayores.

Presentación: Oaula Forttes. Lamina 6

Fuente: Presentación Octavio Vergara. Lámina 2

¿Estamos construyendo viviendas para que acompañen todo el ciclo vital? Pareciera que no. ¿Cómo estamos construyendo viviendas con accesibilidad? Ya no solo hay que pensar en la infraestructura externa, sino en el propio domicilio. Cuando miramos nuestras ciudades encontramos que hay dificultades de infraestructura para todos, no solo para los mayores. ¿Están nuestras ciudades, viviendas, calles, servicios y tecnologías preparadas para un Chile envejecido?

Ahí está el gran desafío. Repensar, por de pronto, la planificación de la infraestructura social, donde ya no tenemos, por ejemplo, que construir tantos jardines infantiles y mucha de esa infraestructura tendrá que reconvertirse en espacios de centros de acogida, de encuentro, de actividades de ocio, deportivas y laborales también. La diversidad territorial, como se señaló, es también un aspecto a considerar prioritariamente, en tanto cada territorio determina el tipo de vejez y sus requerimientos.

Chile va a llegar en el 2050 a tener más de un 30% de población mayor de 65 años. Se requiere sin dudas ser capaz de incorporar a este segmento en la colaboración del desarrollo. No podemos avanzar sin ese más de 30%. El desafío para la política de la infraestructura -y otras políticas globales y sectoriales- es cómo somos capaces de innovar en un escenario donde miremos la vejez no desde una perspectiva de carencia, sino de potencialidad. La real participación de los mayores puede generar innovación. El problema es que nuestras infraestructuras físicas y sociales siguen pensadas para otras edades, otros cuerpos, otras formas de estar en este mundo.

EXPOSICIÓN PEDRO PALOMINOS

Director de Smart City Lab de la Universidad de Santiago de Chile Consejero del CPI

 

Esta presentación se formula desde el paradigma de las ciudades inteligentes. El autor expuso una experiencia personal, señalando que "quiero anticiparles, eso sí, que mi mamá se ha quebrado dos veces la cadera, en la calle. Dos veces ha sido operada, por irregularidades en las aceras, los hoyos y otras cosas. Me imagino que todos tienen familiares de cierta edad y el tema les preocupa. Se trata de cómo las ciudades acogen a las personas de mayor edad."

Hay varias aristas que considerar en el gran tema del envejecimiento. El asunto financiero y las pensiones dignas y suficientes para cada vez más personas que van a vivir 70, 80 y 90 años; el tema salud, más personas mayores son más atenciones y más recursos necesarios; el tema de seguir estudiando y una vejez activa, incluso con trabajo. Y en particular lo que toca abordar del tema de hoy día: la infraestructura.

En un estudio de la Universidad Católica que consultó sobre el estándar del acceso al transporte, veredas, semáforos, espacios de esparcimiento, iluminación, entre otros ítems, la calificación, de 1 a 7, llegó a 4. Una nota apenas regular o mediocre, y habla de que no estamos satisfaciendo esas necesidades de las personas y que la brecha a llenar es amplia.

Entonces, cuando se dice hacia dónde vamos, la pregunta es: ¿cómo nos proyectamos? Y aquí hablamos de las ciudades amigables -espacios exteriores, transporte, vivienda, participación social, comunicaciones, respeto e inclusión, entre otros aspectos- para tener un buen vivir. Después se consolidó el concepto de ciudad inteligente y sus varias dimensiones ?inteligentes?, que van desde la gobernanza y la movilidad, hasta la economía, el bienestar, la solidaridad y los entornos; todos los elementos contenidos en las ciudades amigables también están en un modelo de ciudad inteligente.

Veamos el tema de la movilidad: ¿qué es lo que nos interesa del transporte público? Ojalá que los autobuses sean de pisos bajos. O que tengan rampa y asientos reservados para mayores. En Chile se ha avanzado, pero aún no es suficiente.

Y aparece la tecnología inteligente, las aplicaciones para saber trayectos, horarios y ese tipo de información relevante para el traslado eficiente y seguro por la ciudad. Estamos llenos de aplicaciones en este momento. La idea es ir pensando que las aplicaciones para las personas mayores -con habilidades y destrezas más limitadas en el campo digital- son distintas a las que usan normalmente la gente más joven. Y también la infraestructura peatonal: semáforos inteligentes en el sentido de que, si alguien de cierta edad está cruzando una calle y se demora, el semáforo se retarda, o que tengan sonidos porque la gente también pierde capacidad auditiva. Esas cosas que son básicas.

Cuando hablamos de bienestar "inteligente" tenemos que pensar en qué tan accesibles son los servicios médicos, los supermercados, las farmacias, y otros. Al observar los datos, el 27% de las personas mayores que viven en zonas vulnerables del Gran Santiago cuenta con estación de metro a 15 minutos de distancia caminando. Y el 62% cuenta al menos con un centro de atención primaria. Pero si se analizan otras realidades que no son desplazamientos, ni salud, vemos que están bastante alejados de espacios culturales, por ejemplo, o de parques, o plazas.

Presentación Pedro Palominos, en base a datos Corporación Ciudades (2024). Lámina 9

Fuente: Presentación Pedro Palominos, en base a datos Corporación Ciudades (2024). Lámina 9.

Está el concepto de la ciudad a 15 minutos, bastante de moda desde 2015: que busca que todos los servicios estuvieran máximo a quince minutos. Hay que trabajar mucho para lograrlo, hay una diferencia significativa entre municipios. Y tenemos el tema del bienestar inteligente: después de la pandemia el tema de la telemedicina se ha ido instalando cada vez con más fuerza. Uno espera que ENVEJECIMIENTO POBLACIONAL: Un desafío mayor para la infraestructura efectivamente varias consultas puedan ser realizadas por un centro de salud cercano desde el hogar, también el monitoreo y sensorización de las personas, sobre todo cuando son adultos mayores. La tecnología existe y podemos hablar de las aplicaciones que informan del estado del aire en relación a problemas de salud de las personas, por ejemplo, contaminación y asma, o el tipo de árboles en una ruta y las alergias.

El 68,5% de los mayores de 65 años en Chile no usa internet. Uno de los motivos es que no tienen acceso. Hay ciudades y pueblos que no tienen accesibilidad. Se ha realizado un gran esfuerzo con torres y cables, pero no es suficiente. Todavía hay que hacer inversiones porque ahora está marginada no solamente a la gente de más edad sino también la gente que tiene que trabajar, estudiar o realizar otras tantas actividades.

Presentación Pedro Palominos. Lámina 11

Fuente: Presentación Pedro Palominos. Lámina 11.

Hay que recordar que la ley integral de las personas mayores, que incluye estos aspectos, está siendo tramitada en el Congreso Nacional. Y sobre la infraestructura necesaria contiene un párrafo muy pequeñito, además de un papel del Estado acotado a que existan recursos disponibles (Proyecto disponible en:
https://www.camara.cl/legislacion/ProyectosDeLey/tramitacion.aspx?prmID=14381&prmBOLETIN=13822-v ).

EXPOSICIÓN OCTAVIO VERGARA

Director ejecutivo de Sello Mayor

 

El factor más relevante de la calidad de vida a medida que se envejece, además por cierto del tema de los ingresos, tiene que ver con factores externos. Es decir, de cómo está construido el entorno para llevar una vida activa e integrada en la comunidad. En esta presentación realiza una aproximación desde el sector privado para complementar el desafío que se plantea desde la política pública y, justamente, desde los entornos que enfrentan las personas mayores.

Más del 70% de las personas mayores en Chile son totalmente autovalentes, desean mantenerse activas y valoran su independencia. Sin embargo, en una encuesta del Servicio Nacional de Consumidor (Sernac) del año 2021, el 90% de las personas mayores piensa que las empresas no consideran sus necesidades y que se ha sentido discriminado como consumidor, mientras el 70% no se siente representado por la publicidad.

Presentación Octavio Vergara. Lámina 12

Fuente: Presentación Octavio Vergara. Lámina 12

Ante la pregunta de qué tan preparado está Chile para enfrentar el envejecimiento poblacional, el 85,1% considera que las instituciones y responsables políticos están poco o casi nada preparados. Dentro de este marco nace el concepto de la "economía plateada", que intenta dimensionar cuál es el aporte de las personas mayores a la economía como clientes, colaboradores de una empresa o emprendedores.

Se estima que el 40% del consumo mundial es realizado por personas mayores. Esta demanda obviamente ha ido creciendo muy fuertemente en el último tiempo. En Chile, representa alrededor del 30% y se espera que para 2043 llegue al 40%. Las inversiones globales en el mercado de la longevidad han ido aumentando con mucha fuerza. Sin embargo, la inversión en vivienda y transporte es bajísima.

Cuando las empresas miran el segmento de los adultos mayores se terminan conjugando el interés comercial con el interés social, generando un potencial de desarrollo para todos los actores. Analicemos entonces qué nos dice una encuesta realizada por Sello Mayor e Icare de fines de 2024, donde se entrevistaron a más de 200 empresas. El 40% de las empresas no considera de forma explícita ni tiene planificación estratégica de cara a este segmento; el 33% tiene algunas iniciativas; y el 26% sí las considera. (En España, por ejemplo, el 60% de las empresas declara tener una estrategia productiva o comercial orientada a este segmento, y el 35% la ha desarrollado exclusivamente para los mayores).

Sobre la consulta si la empresa ha creado nuevos productos o servicios con foco en personas mayores, el 85% señala que no. Y cuando se le pregunta a la empresa, pensando en los próximos dos años: ¿cree que sería un aporte para su negocio que la empresa trabaje con un especial foco en personas mayores? El 28% no considera un aporte trabajar con foco en personas mayores. El 32% no sabe si sería un aporte. Por lo tanto, un 60% no considera que sería un aporte o no sabe.

Presentación Octavio Vergara. Lámina 25

Fuente: Presentación Octavio Vergara. Lámina 25.

Se presenta así un desafío muy importante. Obviamente hay temas a nivel de política pública que tienen que resolverse desde la discusión central. Pero hay muchos temas que se desarrollan a nivel territorial y que es mucho más urgente y necesario abordarlos desde lo local. En ese sentido, los desafíos en materia de infraestructura, vivienda, y otros, tienen que abordarse con una lógica territorial. El Servicio Nacional del Adulto Mayor (Senama) ha tratado de avanzar en este desafío y se impulsó el programa de ciudades amigables con las personas mayores. Hoy en día son más de 250 municipios que participan del programa.

En la actualidad falta una política nacional en materia de infraestructura para la vejez, lamentablemente este es un tema que desde el propio Estado es invisibilizado muchas veces. Es decir, si pudiéramos hacer el análisis también desde el desafío de la política pública y del sector público, las cifras no estarían tan lejanas a lo que estamos viendo hoy día desde el sector privado.

Por parte de la sociedad civil existen ganas genuinas y reales de contribuir en el tema de la calidad de vida de las personas mayores, aunque muchas veces tal voluntad y disposición están mal canalizadas.

Conclusiones

 

Chile enfrenta hoy un proceso acelerado de envejecimiento poblacional que ya no es una proyección a futuro, sino una realidad presente. En solo tres décadas, la proporción de personas mayores de 65 años se ha más que duplicado, y las proyecciones indican que para 2050 superará el 30%. Se trata, por tanto, de una transformación demográfica profunda que representa un desafío para el desarrollo del país. El envejecimiento, además, no es un fenómeno homogéneo. Existen múltiples formas de vivir la vejez, determinadas por el lugar donde se habita, el acceso a servicios, la calidad de las redes de apoyo, la movilidad, la salud, además de los ingresos. Es, por tanto, un fenómeno que debe ser abordado con una mirada integral y profundamente territorial.

Los principales aspectos abordados en el Diálogo del CPI pueden resumirse bajo los siguientes ítems:

Infraestructura inadecuada y entornos excluyentes

A pesar de esta nueva realidad demográfica, la infraestructura en Chile continúa siendo pensada en base a otro modelo de ciudad y sociedad. Las veredas irregulares, la falta de rampas, las viviendas de dos pisos sin adecuaciones, el transporte público no accesible o la escasez de bancos en plazas públicas son solo algunos ejemplos de un entorno construido que no acoge ni acompaña a las personas mayores. La infraestructura urbana no solo dificulta la autonomía, sino que también puede representar un riesgo directo para su salud, bienestar y seguridad. La vivienda, el barrio y los espacios públicos deberían estar diseñados para acompañar el ciclo vital completo. Actualmente se carece de una planificación o una política de infraestructura orientada a ese fin.

Ciudades inteligentes y amigables

El concepto de ciudades inteligentes y amigables aparece como una posible respuesta a el escenario mostrado. Estas ciudades, que integran dimensiones como la movilidad, la accesibilidad, el bienestar, la gobernanza y la sostenibilidad, pueden ofrecer entornos más acogedores e inclusivos. Sin embargo, en Chile estas ideas todavía son incipientes. Se ha avanzado, por ejemplo, en el diseño de buses de ENVEJECIMIENTO POBLACIONAL: Un desafío mayor para la infraestructura piso bajo o con rampas, pero su presencia aún es limitada. Las aplicaciones tecnológicas para facilitar desplazamientos o accesos a servicios son abundantes, pero aún no han sido diseñadas pensando en personas mayores con habilidades digitales más limitadas. Incluso herramientas simples como semáforos que se ajusten a la velocidad de quienes cruzan lentamente, o señalética sonora, son excepcionales.

Desigualdad territorial y brecha digital

El envejecimiento también está atravesado por profundas desigualdades territoriales. Estas diferencias se reflejan en acceso a oportunidades, autonomía e integración social. En este sentido, además, la conectividad digital es otra de las dimensiones donde se expresa esta desigualdad: más del 68% de las personas mayores no usa internet, mientras otras zonas del país carecen aún de acceso adecuado a redes. Esta situación limita a las personas mayores de servicios como la telemedicina o plataformas de participación ciudadana, que se vuelven cada vez más relevantes.

Una vejez activa

Más del 70% de las personas mayores en Chile son autovalentes y desean mantenerse activas. Sin embargo, el entorno no siempre lo permite. La política pública ha tendido a ver la vejez desde una lógica de dependencia o carencia, y no como una etapa con capacidades, saberes y voluntad de participación. Esto ha dificultado reconocer su aporte como ciudadanos, consumidores o trabajadores. Las políticas públicas deberían facilitar condiciones para una vejez plena, activa y significativa. Invertir en infraestructura inclusiva, en servicios accesibles y en espacios de encuentro es una oportunidad de innovación y cohesión social.

El rol del sector privado y la "economía plateada"

El sector privado no ha sido capaz de dimensionar el potencial del envejecimiento. La falta de visión se traduce en experiencias de exclusión: el 90% de las personas mayores siente que sus necesidades no son consideradas por las empresas, y el 70% no se siente representado por la publicidad. La llamada ?economía plateada? sigue siendo, en Chile, una oportunidad poco explorada.

Falta de política pública y necesidad de enfoque local

No existe una política nacional en materia de infraestructura para la vejez. Esta carencia se enmarca en una tendencia invisibilización del tema. El proyecto de ley integral de las personas mayores, que incluye aspectos relacionados con infraestructura, dedica a este tema solo un párrafo muy breve y en el que el papel del Estado queda limitado a la disponibilidad de recursos. Frente a este escenario, se destaca que el Servicio Nacional del Adulto Mayor ha intentado avanzar a través del programa de ciudades amigables con las personas mayores, en el que participan más de 250 municipios.

Anexo

 

Presentaciones realizadas en el Diálogo del CPI ?Envejecimiento poblacional: un desafío mayor para la infraestructura?, el 28 de mayo de 2025:

 

Paula Forttes

Envejecer con lugar: infraestructuras para sostener la vida

 

Pedro Palominos

Envejecimiento poblacional. Un desafío mayor para la infraestructura

 

Octavio Vergara

Envejecimiento poblacional: un desafío mayor para la infraestructura

 

 

Artículos relacionados

Hemos preparados una selección de artículos sobre este tema que pudieran ser de tu interés
Shipeng Xu, Tao Zhang, Hiroatsu Fukuda, Jiahao He and Xin Bao    
Aging in a suitable residential environment is essential for the health and well-being of older adults. This study aims to analyze the residential environment preferences (REPs) of older people in China to create a residential environment suitable for th... ver más
Revista: Buildings
Jeon-Young Kang, Sandy Wong, Jinwoo Park, Jinhyung Lee and Jared Aldstadt    
With the rapid growth of aging populations in South Korea, it is important to assess spatial accessibility to healthcare resources as older adults may need frequent visits to hospitals. Healthcare spatial accessibility is measured based on available reso... ver más
Su Yang, Jie Shen, Hongyang Li, Beibei Zhang, Jinchao Ma and Baoquan Cheng    
In pursuing low-carbon solutions in the construction sector, it is critically essential to unravel the intricate nexus between population aging and carbon emission efficiency (CEE). This research investigates this complex association utilizing provincial... ver más
Revista: Sustainability
Sunhyung Min    
This study examines the impact of demographic shifts on income inequality among farm households over an 18-year period, from 2003 to 2021. Our principal aim is to determine whether changes in income inequality are driven more by intra-group changes in ag... ver más
Revista: Agriculture
Houjian Li, Xiaolei Zhou, Mengqian Tang and Lili Guo    
China is moving toward the important goal of being a green and low-carbon country, and the current severity level of population aging is of particular concern to the government. Aging, renewable energy consumption, and technological progress are closely ... ver más
Revista: Agriculture