V. DIÁLOGO
Después de las exposiciones se recibieron consultas de los asistentes al Diálogo, las que en general subrayaron o profundizaron aspectos centrales desarrollados en el conversatorio:
1. Mayor coordinación, institucionalidad y empresas.
Lograr una mayor coordinación supondría cumplir los mandatos que ya están establecidos en normativas, leyes y reglamentos; esto sería un gran paso adelante. La ley de puertos estatales establece el mandato de coordinar a las entidades públicas. ¿Se están cumpliendo en plenitud ese y otros mandatos -susceptibles de actualizar y/o modificar marginalmente en algunos casos- que recaen sobre las empresas portuarias? La respuesta es no.
Entonces, no habría que modificar prácticamente ninguna norma, se trataría de establecer un diseño claro y razonable que se transmita en todos los instrumentos. Por ejemplo, establecer una métrica común para medir los niveles de coordinación y eficiencia de los servicios públicos que intervienen los puertos, bajo la responsabilidad del directorio sobre el cumplimiento de esta y otras metas vinculadas a la coordinación. Lo que se requiere finalmente es un ejercicio proactivo de poner en práctica las facultades y los mandatos existentes. Por cierto, hay que encontrar también una manera en que la coordinación entre entes públicos sea funcional a las otras estructuras de coordinación público-privada, como las comunidades.
En el ámbito aeroportuario el tema es más complejo porque no existe la figura de autoridad local como en la actividad portuaria. No existen herramientas tan prescriptivas y habría que crear instancias de coordinación con el nivel central, y también apelar a la buena fe de los actores.
2. Permisos, procesos y eficiencia del sistema logístico.
Hay autorizaciones que son esenciales, por ejemplo, revisiones sanitarias en alimentos. Pero también hay otros que están de más. Un ejemplo: al comienzo del trabajo con Sicex, el SAG daba un visto bueno a una autorización previa a la declaración aduanera para exportar, pero la entidad se dio cuenta que no era necesario y lo eliminó. Está el caso de los almacenes en el puerto de San Antonio y donde hay veces en que los importadores no saben, no tienen la información, si se cambió el lugar de almacenaje. Todas esas cosas tienen solución y los procesos logísticos se pueden hacer más eficientes.
3. Puerto Exterior de San Antonio y mejora en los procesos logísticos.
Hay que aprovechar la coyuntura del Puerto Exterior para definir el nuevo estándar logístico. Y eso después puede irradiar hacia otros puertos del país. Los actores que pueden tomar la iniciativa son el Ministerio de Transportes y las propias empresas portuarias estatales, además del sistema de empresas públicas. Pero todo eso hay que hacerlo en coordinación y colaboración con los actores privados y otros.
4. Resistencias para generar la coordinación necesaria.
Muchas veces los servicios públicos no están siendo indolentes, sino que en la parcialidad de su mandato y lo acotado de sus presupuestos, hacen lo que pueden. Por otra parte, cuando ocurre que plataformas informáticas se caen y ralentizan operaciones de exportación en temporada alta, y sucede con frecuencia, los respectivos subsecretarios y ministros ni siquiera saben del impacto que se genera. Un caso: cuando se construyó el sistema de Sernapesca y se mejoró el sistema de Aduanas, pedimos los recursos y la Dirección de Presupuesto entendió que era un proyecto mancomunado.